Estas lesiones son muy frecuentes y, aunque generalmente son benignas, conviene saber por qué aparecen, cómo pueden propagarse y en qué situaciones es recomendable consultar con un profesional de la salud.
¿QUÉ SON LAS VERRUGAS?
Las verrugas son pequeños crecimientos de la piel asociados con determinados tipos del virus del papiloma humano (VPH). Existen numerosos tipos de VPH y los que suelen producir verrugas comunes en manos o pies son diferentes de los tipos relacionados con otras zonas del cuerpo.
El virus puede ingresar a través de pequeñas grietas o lesiones de la piel y provocar un crecimiento localizado de las células superficiales.
¿CÓMO SE VEN?
Su apariencia depende de la zona donde aparezcan. Las verrugas comunes pueden presentar una superficie áspera, elevada y de aspecto irregular.
En algunas se observan pequeños puntos negros o rojizos. Estos puntos suelen corresponder a diminutos vasos sanguíneos y no necesariamente significan que exista suciedad atrapada dentro de la lesión.
¿POR QUÉ LAS VERRUGAS DE LOS PIES PUEDEN PARECER DIFERENTES?
Cuando aparecen en la planta del pie, la presión ejercida al caminar puede hacer que la lesión crezca hacia el interior en lugar de sobresalir claramente.
También puede desarrollarse una capa de piel endurecida encima, haciendo que una verruga plantar sea confundida con un callo.
¿CÓMO DIFERENCIAR UNA VERRUGA DE UN CALLO?
No siempre es posible diferenciarlos únicamente observándolos. Un callo normalmente aparece como consecuencia de presión o fricción repetitiva, mientras que una verruga tiene un origen viral.
La interrupción de las líneas naturales de la piel y la presencia de pequeños puntos oscuros pueden orientar hacia una verruga, pero el diagnóstico definitivo debe realizarlo un profesional cuando existen dudas.
¿SON CONTAGIOSAS?
Sí. El virus responsable puede transmitirse mediante contacto directo con una verruga o indirectamente a través de objetos y superficies contaminadas.
Sin embargo, entrar en contacto con el virus no significa necesariamente que aparecerá una verruga. La susceptibilidad puede variar considerablemente entre personas.
¿PUEDEN EXTENDERSE A OTRAS PARTES DEL CUERPO?
Es posible. Manipular, rascar, cortar o arrancar una verruga puede facilitar que el virus llegue a pequeñas lesiones de la piel cercana.
Por eso se recomienda evitar morderlas, arrancarlas o utilizar instrumentos cortantes sin supervisión profesional.
¿ES PELIGROSO CORTARLAS EN CASA?
Intentar eliminar una lesión con cuchillas, agujas, tijeras u otros objetos puede provocar sangrado, infección y lesiones en la piel.
Además, si realmente no se trata de una verruga, manipularla puede retrasar el diagnóstico correcto.
¿LAS VERRUGAS DESAPARECEN SOLAS?
Algunas pueden desaparecer espontáneamente cuando el sistema inmunitario controla el virus. Este proceso, sin embargo, puede tardar meses e incluso más tiempo.
Otras permanecen, aumentan de tamaño o aparecen en diferentes zonas, por lo que puede ser necesario considerar tratamiento.
¿QUÉ TRATAMIENTOS EXISTEN?
Existen diferentes opciones dependiendo de la ubicación, tamaño, cantidad de lesiones y características de cada paciente.
Entre los tratamientos utilizados se encuentran determinados productos con ácido salicílico y procedimientos realizados por profesionales, como la crioterapia. No todos los tratamientos son apropiados para todas las personas.
NO UTILICES CUALQUIER PRODUCTO SOBRE UNA LESIÓN DESCONOCIDA
Antes de aplicar sustancias destinadas a eliminar verrugas es importante estar razonablemente seguro de qué tipo de lesión se está tratando.
Las personas con diabetes, problemas circulatorios, pérdida de sensibilidad en los pies o determinadas condiciones médicas deberían consultar a un profesional antes de intentar tratamientos caseros.
¿CUÁNDO DEBERÍAS CONSULTAR?
Conviene solicitar una evaluación si la lesión sangra sin una causa evidente, cambia rápidamente de apariencia, presenta un color inusual, produce dolor importante, aumenta progresivamente, reaparece después del tratamiento o existen dudas sobre si realmente se trata de una verruga.
También debería buscarse orientación profesional cuando aparecen numerosas lesiones en poco tiempo o la persona presenta un sistema inmunitario debilitado.
¿SE PUEDEN PREVENIR?
No existe una forma perfecta de evitar todas las verrugas, pero algunas medidas pueden reducir el riesgo.
Evitar manipular las lesiones, mantener la piel limpia y seca, no compartir objetos personales que entren en contacto directo con ellas y utilizar calzado apropiado en determinadas áreas húmedas compartidas son medidas sencillas que pueden ayudar.
NO TODO LO QUE PARECE UNA VERRUGA LO ES
Existen diferentes alteraciones de la piel capaces de producir protuberancias similares. Algunas son completamente benignas y requieren poco o ningún tratamiento, mientras que otras necesitan una valoración específica.
Por eso las fotografías encontradas en internet pueden servir como referencia educativa, pero no son suficientes para diagnosticar una lesión individual.
LO MÁS IMPORTANTE
Encontrar una pequeña lesión áspera en la mano o el pie no significa automáticamente que exista un problema grave. Las verrugas comunes son extremadamente frecuentes y generalmente pueden manejarse adecuadamente.
Lo importante es evitar manipularlas agresivamente y prestar atención a cualquier cambio.
Si una lesión persiste, crece, duele, sangra, cambia de apariencia o simplemente no estás seguro de qué es, una evaluación médica o dermatológica permitirá identificarla correctamente y determinar si necesita tratamiento.