En redes sociales es común encontrar imágenes acompañadas de frases como “Estos son los signos de que está creciendo…”, insinuando enfermedades graves sin ofrecer información confiable. Sin embargo, una lesión circular en la piel como la de la imagen puede corresponder a diferentes afecciones, siendo una de las más frecuentes la tiña corporal, también llamada dermatofitosis.
La tiña es una infección superficial causada por hongos que afecta la piel, el cuero cabelludo, las uñas o los pies. Aunque puede producir molestias como picazón y descamación, generalmente tiene tratamiento y suele resolverse con medicamentos antifúngicos indicados por un profesional de la salud.
Aprende a reconocer sus síntomas, cómo se contagia y cuándo es importante acudir al médico.
¿Qué es la tiña?
La tiña es una infección causada por hongos llamados dermatofitos, que se alimentan de la queratina presente en la piel, el cabello y las uñas.
A pesar de su nombre, no está causada por un gusano, sino por un hongo microscópico.
¿Cómo luce una lesión de tiña?
Generalmente presenta características como:
- Forma circular o en anillo.
- Bordes rojizos elevados.
- Centro más claro.
- Descamación.
- Picazón.
- Crecimiento progresivo de la lesión.
¿Cómo se contagia?
- Contacto directo con una persona infectada.
- Contacto con animales, especialmente gatos y perros.
- Uso compartido de toallas, ropa o peines.
- Superficies húmedas como vestidores o piscinas.
- Objetos contaminados.
Factores que aumentan el riesgo
- Exceso de sudoración.
- Climas cálidos y húmedos.
- Sistema inmunológico debilitado.
- Uso de ropa ajustada por tiempo prolongado.
- Convivencia con mascotas infectadas.
¿Cómo se diagnostica?
El médico suele realizar el diagnóstico mediante la exploración de la piel. En algunos casos puede tomar una muestra de escamas para observarla al microscopio o realizar un cultivo para identificar el hongo.
Tratamiento
Dependiendo de la extensión de la infección, el tratamiento puede incluir:
- Cremas antifúngicas.
- Lociones o geles antimicóticos.
- Medicamentos antifúngicos por vía oral en casos extensos.
- Mantener la piel limpia y seca.
Es importante completar el tratamiento durante el tiempo indicado, incluso si la lesión parece haber desaparecido.
¿Qué no debes hacer?
- No compartir toallas ni ropa.
- No rascar la lesión.
- No automedicarse con cremas que contengan corticoides sin indicación médica, ya que pueden empeorar algunas infecciones por hongos.
¿Cuándo consultar al médico?
- La lesión continúa creciendo.
- Aparecen varias manchas.
- Existe dolor o secreción.
- La infección afecta el cuero cabelludo o las uñas.
- No mejora después de algunos días de tratamiento.
- La persona tiene diabetes o un sistema inmunológico debilitado.
¿Puede prevenirse?
- Secar bien la piel después del baño.
- No compartir objetos personales.
- Usar sandalias en duchas públicas.
- Lavar frecuentemente la ropa deportiva.
- Revisar y tratar a las mascotas si presentan lesiones en la piel.
Mitos frecuentes
Mito: La tiña está causada por un gusano.
Realidad: Es una infección producida por hongos.
Mito: Desaparece sola.
Realidad: Generalmente requiere tratamiento antifúngico.
Mito: Solo afecta a personas con mala higiene.
Realidad: Cualquier persona puede contagiarse mediante contacto con el hongo.
Conclusión
Una lesión circular con borde rojizo y descamación puede ser compatible con tiña, una infección por hongos bastante frecuente y tratable. Aunque la imagen puede parecer alarmante, existen otras enfermedades de la piel que también producen lesiones similares, por lo que es importante obtener un diagnóstico médico antes de iniciar cualquier tratamiento. Una atención temprana ayuda a aliviar los síntomas y a evitar el contagio a otras personas.