Sin embargo, cuando la sensación aparece con mucha frecuencia, dura demasiado tiempo después de cambiar de posición o viene acompañada de otros síntomas, puede ser conveniente investigar qué la está provocando.
La sensación suele describirse como hormigueo, pequeños pinchazos, pérdida parcial de sensibilidad o la impresión de que una extremidad está “dormida”. Médicamente, este tipo de sensación puede denominarse parestesia.
¿Por qué se duermen las manos mientras dormimos?
Una de las explicaciones más sencillas es la postura adoptada durante el sueño. Dormir encima de un brazo, mantener la muñeca doblada durante mucho tiempo o ejercer presión sobre determinados nervios puede producir entumecimiento temporal.
Cuando la persona cambia de posición y desaparece la presión, normalmente la sensibilidad regresa progresivamente. Durante algunos segundos pueden sentirse pequeños pinchazos u hormigueos antes de recuperar completamente la sensación normal.
Cuando esto ocurre ocasionalmente y desaparece rápidamente, generalmente no representa por sí solo una señal de una enfermedad grave.
El síndrome del túnel carpiano puede afectar las manos
Cuando el entumecimiento aparece principalmente en las manos, una de las condiciones que un profesional de salud puede considerar es el síndrome del túnel carpiano.
Esta condición está relacionada con la compresión del nervio mediano mientras atraviesa una zona estrecha localizada en la muñeca conocida como túnel carpiano.
Puede provocar hormigueo, adormecimiento, molestias y, en algunos casos, debilidad en determinados dedos y partes de la mano. Algunas personas perciben los síntomas especialmente durante la noche.
No obstante, tener una mano dormida al despertar no significa automáticamente que exista síndrome del túnel carpiano. Existen muchas otras explicaciones posibles y el diagnóstico requiere una valoración adecuada.
¿Y cuando se duermen los pies?
Los pies también pueden experimentar parestesias debido a una postura prolongada. Mantener una pierna en determinada posición puede comprimir temporalmente estructuras nerviosas y generar esa conocida sensación de hormigueo.
La situación merece mayor atención cuando el entumecimiento aparece repetidamente sin una causa evidente, afecta ambos pies de forma persistente o continúa incluso después de caminar y cambiar de posición.
Problemas relacionados con los nervios
Los nervios permiten transmitir información entre el cerebro, la médula espinal y diferentes partes del cuerpo. Cuando alguno de ellos está comprimido, irritado o afectado, pueden aparecer alteraciones de sensibilidad.
Dependiendo del nervio involucrado, una persona puede experimentar hormigueo, sensación de ardor, adormecimiento, dolor o incluso disminución de la fuerza.
Algunos problemas originados en el cuello o la espalda también pueden generar síntomas que se extienden hacia brazos, manos, piernas o pies.
¿La circulación también puede influir?
Determinadas posiciones pueden ejercer presión temporal sobre vasos sanguíneos y nervios. Sin embargo, no todos los episodios de hormigueo deben atribuirse automáticamente a “mala circulación”.
Cuando los síntomas son persistentes, un profesional puede necesitar evaluar diferentes posibilidades antes de determinar el origen.
Algunas deficiencias nutricionales pueden producir hormigueo
Determinadas vitaminas participan en el funcionamiento adecuado del sistema nervioso. Una deficiencia importante de ciertos nutrientes, como la vitamina B12, puede estar asociada con síntomas neurológicos, incluido el hormigueo en determinadas circunstancias.
Esto no significa que una persona con manos o pies dormidos necesite automáticamente tomar suplementos. Consumir vitaminas sin conocer la causa puede ser innecesario e incluso contraproducente en determinadas situaciones.
Lo recomendable ante síntomas persistentes es consultar a un profesional para determinar si realmente existe alguna deficiencia mediante la evaluación correspondiente.
La glucosa elevada también puede afectar los nervios
Las alteraciones persistentes de glucosa pueden afectar los nervios con el paso del tiempo. En personas con diabetes, por ejemplo, puede desarrollarse neuropatía periférica, que frecuentemente comienza afectando los pies y las piernas.
Entre sus manifestaciones pueden encontrarse entumecimiento, hormigueo, sensación de ardor o cambios en la sensibilidad.
Pero nuevamente, experimentar hormigueo ocasional no permite diagnosticar diabetes ni ninguna otra enfermedad. Son necesarios análisis y valoración médica.
¿Cuándo conviene consultar al médico?
Un episodio ocasional que aparece después de dormir sobre una extremidad y desaparece rápidamente al cambiar de posición suele tener una explicación sencilla.
Es diferente cuando el entumecimiento se presenta prácticamente todas las noches, comienza a aparecer durante el día, aumenta progresivamente o permanece durante períodos prolongados.
También debería consultarse cuando existe dolor persistente, debilidad muscular, pérdida de sensibilidad o dificultad para realizar actividades habituales con las manos o los pies.
Hay síntomas que necesitan atención inmediata
El entumecimiento repentino puede requerir atención médica urgente cuando aparece acompañado de señales como debilidad súbita en un lado del cuerpo, dificultad para hablar, alteraciones importantes de la visión, confusión, pérdida del equilibrio o un dolor de cabeza intenso e inesperado.
En esas circunstancias no es recomendable esperar para comprobar si desaparece espontáneamente.
¿Qué puedes hacer si ocurre solamente al dormir?
Si los episodios son ocasionales y están claramente relacionados con la postura, modificar la posición al dormir puede ayudar. Evitar permanecer encima de los brazos y procurar mantener las muñecas en posiciones neutrales puede reducir algunos episodios relacionados con compresión.
También resulta útil observar exactamente dónde aparece el hormigueo, cuánto tiempo dura y cuáles dedos o zonas del pie están afectados. Esa información puede ayudar considerablemente durante una consulta médica.
No existe una sola causa
Uno de los errores más frecuentes es pensar que cualquier hormigueo tiene exactamente el mismo origen. Las causas pueden variar desde una simple postura durante el sueño hasta alteraciones nerviosas que necesitan evaluación profesional.
Por eso, no es recomendable intentar diagnosticar una enfermedad únicamente observando una publicación o una imagen en redes sociales.
Conclusión
Que las manos o los pies se duerman mientras descansas puede deberse simplemente a presión temporal sobre un nervio debido a la posición corporal. Cuando la sensación desaparece rápidamente después de moverse, generalmente resulta menos preocupante.
Sin embargo, si ocurre constantemente, permanece durante mucho tiempo, aparece sin relación con una postura determinada o viene acompañada de dolor, debilidad u otros cambios, es recomendable buscar valoración profesional para identificar la causa.
Este contenido tiene fines informativos y educativos y no sustituye el diagnóstico ni la valoración de un profesional de la salud.