Un fuerte terremoto sacudió Perú este jueves 20 de agosto de 2026, provocando alarma entre miles de personas y obligando a numerosos ciudadanos a abandonar viviendas, oficinas y establecimientos mientras el movimiento era percibido en diferentes regiones del país.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) reportó una magnitud de 7,2 y ubicó el epicentro aproximadamente a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, región Ayacucho, con una profundidad cercana a los 108 kilómetros.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), utilizando una metodología diferente, calculó posteriormente una magnitud de 6,7. Esta diferencia entre organismos es posible y no significa necesariamente que uno de los reportes sea falso.
El movimiento fue sentido en numerosas zonas del territorio peruano y provocó escenas de preocupación mientras las autoridades comenzaron inmediatamente las evaluaciones.
El terremoto ocurrió durante la tarde
El movimiento sísmico se registró aproximadamente a la 1:00 de la tarde, hora local de Perú.
Habitantes de Ayacucho reportaron una fuerte sacudida, mientras el movimiento también fue percibido en regiones como Ica, Arequipa, Huancavelica, Apurímac, Cusco y sectores de Lima.
Debido a la profundidad del terremoto, las ondas sísmicas pudieron sentirse a gran distancia de la zona epicentral.
Coracora estuvo entre las localidades donde se sintió con mayor fuerza
Coracora, capital de la provincia de Parinacochas, se convirtió rápidamente en uno de los puntos centrales de las evaluaciones realizadas después del terremoto.
El movimiento provocó que numerosas personas salieran de edificios y viviendas mientras esperaban conocer si existían daños estructurales importantes.
Las autoridades comenzaron posteriormente a recorrer diferentes sectores para evaluar viviendas, establecimientos de salud, carreteras y otras infraestructuras.
Se reportaron personas lesionadas durante la emergencia
Los primeros balances difundidos durante las horas posteriores indicaron que al menos dos personas resultaron heridas en Coracora durante las evacuaciones.
Los reportes disponibles no señalaban inicialmente una gran cantidad de víctimas, aunque las autoridades continuaban verificando comunidades alejadas donde las comunicaciones podían resultar más complicadas.
Varias viviendas presentaron afectaciones
Las evaluaciones preliminares también comenzaron a identificar daños materiales.
Se reportaron afectaciones en viviendas de localidades como Puquio, Pullo, Coracora, Upahuacho, San Pedro y Pichari.
Algunos centros de salud y una institución educativa también aparecieron entre las estructuras evaluadas después del movimiento.
Desprendimientos de rocas generaron preocupación
En sectores cercanos a Coracora se reportaron desprendimientos de rocas después del terremoto.
Este tipo de fenómeno puede ocurrir cuando un movimiento sísmico afecta laderas y terrenos inestables, especialmente en regiones montañosas.
Las autoridades recomendaron precaución en carreteras donde podrían existir piedras, tierra u otros materiales sobre la vía.
¿El epicentro estuvo realmente en Nazca?
Algunas publicaciones comenzaron a asegurar que el terremoto ocurrió “al este de Nazca”.
Sin embargo, la información del Instituto Geofísico del Perú situó el epicentro en la región Ayacucho, aproximadamente 35 kilómetros al norte de Coracora.
El terremoto sí fue percibido en Nazca y diferentes sectores de Ica, lo que probablemente provocó parte de la confusión inicial en redes sociales.
El movimiento también se sintió en Lima
Aunque Lima se encuentra a considerable distancia de la zona epicentral, habitantes de la capital reportaron haber sentido el movimiento.
En terremotos profundos de gran magnitud, las ondas sísmicas pueden viajar grandes distancias y ser percibidas en regiones alejadas.
La intensidad experimentada, sin embargo, puede variar considerablemente dependiendo de la distancia, características del suelo y tipo de construcción.
No se emitió alerta de tsunami
Otra de las principales preguntas después de conocerse la magnitud fue si existía riesgo de tsunami.
La Marina de Guerra del Perú informó que el terremoto no generaba una amenaza de tsunami para el litoral peruano.
La ubicación del epicentro tierra adentro y las características del movimiento fueron elementos importantes dentro de esta evaluación.
¿Por qué un terremoto de esta magnitud no causó una destrucción mayor?
La profundidad parece haber desempeñado un papel importante.
Los terremotos superficiales suelen generar sacudidas potencialmente más destructivas cerca del epicentro porque la energía recorre una distancia menor antes de alcanzar la superficie.
En este caso, el IGP estimó una profundidad aproximada de 108 kilómetros, mientras otras mediciones internacionales ofrecieron cifras diferentes pero también compatibles con un evento relativamente profundo.
Esto puede ayudar a explicar por qué un terremoto de magnitud elevada fue percibido en una enorme extensión territorial sin producir, según los primeros balances, una destrucción proporcional a su magnitud.
¿Por qué el IGP habla de 7,2 y el USGS de 6,7?
Las diferencias iniciales de magnitud entre organismos sismológicos son relativamente comunes.
Cada institución utiliza redes de estaciones, modelos y procesos de cálculo que pueden producir estimaciones diferentes.
Conforme se analizan más datos, las magnitudes preliminares también pueden ser revisadas.
Por eso resulta recomendable indicar siempre qué institución proporciona una determinada cifra.
El IGP mantuvo su reporte de magnitud 7,2
Para las autoridades peruanas y gran parte de la información divulgada dentro del país, la referencia utilizada fue la magnitud 7,2 reportada por el Instituto Geofísico del Perú.
Mientras tanto, el USGS informó una magnitud 6,7.
Ambas cifras corresponden al mismo evento sísmico registrado durante la tarde del 20 de agosto.
Se registraron réplicas después del movimiento principal
Después de un terremoto fuerte es normal que aparezcan réplicas mientras la corteza terrestre continúa ajustándose.
Durante las horas siguientes comenzaron a detectarse movimientos menores relacionados con el evento principal.
Las autoridades pidieron mantener la calma y estar preparados ante la posibilidad de nuevas sacudidas.
¿Una réplica puede ser fuerte?
Sí. Aunque normalmente las réplicas tienen menor magnitud que el terremoto principal, algunas pueden sentirse con fuerza.
Por esta razón resulta importante no ingresar inmediatamente a estructuras que hayan presentado daños importantes.
Una construcción debilitada por el primer movimiento podría sufrir daños adicionales durante una réplica.
Perú se encuentra en una zona altamente sísmica
Perú forma parte del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa región del planeta caracterizada por una intensa actividad sísmica y volcánica.
En territorio peruano, gran parte de esta actividad se relaciona con el proceso mediante el cual la placa de Nazca se introduce debajo de la placa Sudamericana.
Este proceso acumula y libera enormes cantidades de energía, produciendo terremotos de diferentes magnitudes.
La placa de Nazca no significa que el terremoto ocurriera en la ciudad de Nazca
Existe una confusión frecuente entre la placa tectónica de Nazca y la ciudad peruana del mismo nombre.
La placa de Nazca es una enorme placa tectónica ubicada principalmente bajo el océano Pacífico.
Que un terremoto esté relacionado con su interacción con la placa Sudamericana no significa que necesariamente tenga su epicentro cerca de la ciudad de Nazca.
Perú recuerda terremotos históricos
Los movimientos sísmicos fuertes generan especial preocupación en Perú debido a los terremotos destructivos que el país ha experimentado anteriormente.
Uno de los más recordados ocurrió en agosto de 2007, cuando un terremoto de magnitud 7,9 afectó principalmente a la región de Ica y provocó graves daños en Pisco y otras localidades.
Esas experiencias han reforzado la importancia de la preparación ciudadana frente a futuros eventos sísmicos.
¿Qué hacer durante un terremoto?
Las autoridades de gestión de riesgos recomiendan conservar la calma y alejarse de ventanas, objetos que puedan caer y estructuras peligrosas.
Cuando no sea posible evacuar de forma segura durante el movimiento, resulta importante ubicarse en una zona previamente identificada como segura.
No deberían utilizarse ascensores durante una emergencia sísmica.
Después del terremoto también existen riesgos
Una vez terminado el movimiento principal, es importante verificar posibles fugas de gas, cables eléctricos dañados, paredes inestables y otras condiciones peligrosas.
Las personas que viven cerca de laderas deben estar especialmente atentas a posibles desprendimientos.
También conviene mantener despejadas las rutas utilizadas por ambulancias, bomberos y otros organismos de emergencia.
La mochila de emergencia puede marcar una diferencia
Los especialistas recomiendan preparar previamente una mochila con elementos básicos que puedan utilizarse después de una emergencia.
Agua, alimentos no perecederos, linterna, radio, baterías, medicamentos esenciales, copias de documentos y artículos básicos de primeros auxilios son algunos de los elementos que pueden incluirse.
También es recomendable establecer un punto de encuentro familiar en caso de que las comunicaciones fallen.
Las fotografías que circulan deben verificarse
Después de un terremoto fuerte suelen aparecer rápidamente fotografías y videos en redes sociales.
El problema es que algunas imágenes pueden corresponder a terremotos ocurridos años atrás o incluso en otros países.
Por ello, una fotografía de edificios destruidos no debería atribuirse automáticamente al terremoto del 20 de agosto sin verificar primero su procedencia.
No todas las imágenes virales corresponden a los daños actuales
Las imágenes históricas de terremotos suelen reutilizarse porque generan una fuerte impresión visual.
Antes de compartirlas como recientes conviene revisar su publicación original, fecha y ubicación.
La información oficial permite conocer con mayor precisión cuáles son realmente las zonas afectadas.
Las evaluaciones continúan
Durante las primeras horas posteriores a un terremoto, los balances pueden cambiar.
Las autoridades necesitan comunicarse con localidades rurales, inspeccionar carreteras y revisar viviendas e infraestructura pública.
Por ello, los datos sobre personas afectadas y daños materiales pueden actualizarse conforme avanzan las evaluaciones.
Conclusión
Un poderoso terremoto sacudió Perú durante la tarde de este jueves 20 de agosto de 2026 y fue sentido en numerosas regiones del país.
El Instituto Geofísico del Perú reportó una magnitud de 7,2, con epicentro 35 kilómetros al norte de Coracora, en Ayacucho, y una profundidad aproximada de 108 kilómetros.
El USGS calculó una magnitud de 6,7. Los primeros balances confirmaron personas lesionadas durante evacuaciones, daños en viviendas y otras infraestructuras, además de desprendimientos en algunos sectores.
La Marina descartó una amenaza de tsunami para el litoral peruano.
Mientras continúan las evaluaciones, las autoridades recomiendan permanecer atentos a información oficial, prepararse ante posibles réplicas y evitar compartir imágenes o datos que no hayan sido verificados.