Muchas personas creen que una picazón persistente en la piel se debe únicamente a una alergia, resequedad o una picadura de insecto. Sin embargo, en algunos casos puede tratarse de escabiosis, también conocida como sarna, una enfermedad de la piel causada por un pequeño ácaro llamado Sarcoptes scabiei.
En redes sociales suelen difundirse imágenes exageradas que muestran grandes túneles bajo la piel o infestaciones enormes. Aunque el ácaro sí excava pequeños túneles microscópicos donde deposita sus huevos, estas representaciones no reflejan cómo se observa realmente la enfermedad en la mayoría de los pacientes.
Reconocer los síntomas a tiempo permite iniciar el tratamiento adecuado y evitar que el contagio continúe dentro del hogar.
¿Qué es la escabiosis?
La escabiosis es una infección cutánea producida por un diminuto ácaro que penetra la capa superficial de la piel para vivir y reproducirse.
La reacción del sistema inmunológico frente al ácaro, sus huevos y sus desechos es la responsable de la intensa picazón característica de la enfermedad.
¿Cómo se transmite?
El contagio ocurre principalmente mediante contacto directo y prolongado entre personas.
- Contacto piel con piel.
- Convivencia en el mismo hogar.
- Relaciones sexuales.
- Residencias estudiantiles.
- Guarderías.
- Hogares de ancianos.
En menor medida también puede transmitirse al compartir ropa, sábanas o toallas que hayan sido utilizadas recientemente por una persona infestada.
Principales síntomas
- Picazón intensa, especialmente durante la noche.
- Pequeñas ronchas o granitos.
- Líneas finas o túneles en la piel.
- Costras por rascarse.
- Enrojecimiento.
- Irritación persistente.
¿Dónde suele aparecer?
- Entre los dedos de las manos.
- Muñecas.
- Codos.
- Axilas.
- Cintura.
- Glúteos.
- Genitales.
- En bebés también puede afectar palmas, plantas y cuero cabelludo.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico suele realizarlo un médico mediante la exploración física. En algunos casos puede examinar la piel con un dermatoscopio o tomar una pequeña muestra para confirmar la presencia del ácaro.
Tratamiento
La escabiosis tiene tratamiento y, cuando se sigue correctamente, suele resolverse.
El médico puede indicar:
- Crema de permetrina al 5 %.
- Ivermectina oral en casos seleccionados.
- Medicamentos para aliviar la picazón.
- Tratamiento simultáneo de las personas que conviven en el hogar.
¿Qué hacer con la ropa y la ropa de cama?
- Lavar ropa, sábanas y toallas con agua caliente.
- Secarlas con calor cuando sea posible.
- Guardar en bolsas cerradas durante varios días los objetos que no puedan lavarse.
- Aspirar colchones y muebles tapizados si el médico lo recomienda.
¿La picazón desaparece inmediatamente?
No siempre. Aunque el tratamiento elimine los ácaros, la picazón puede continuar durante varias semanas debido a la reacción inflamatoria de la piel. Esto no significa necesariamente que el tratamiento haya fallado.
Mitos frecuentes
Mito: Solo afecta a personas con mala higiene.
Realidad: Cualquier persona puede contagiarse mediante contacto cercano.
Mito: Se debe a suciedad.
Realidad: Está causada por un ácaro, no por falta de higiene.
Mito: Basta con tratar únicamente a quien presenta síntomas.
Realidad: Generalmente también deben recibir tratamiento los contactos cercanos para evitar reinfecciones.
¿Cuándo consultar al médico?
- Picazón intensa que empeora por la noche.
- Varios miembros del hogar presentan síntomas.
- Erupciones persistentes.
- Lesiones infectadas por rascado.
- No hay mejoría tras el tratamiento indicado.
Conclusión
La escabiosis es una enfermedad frecuente y tratable que suele provocar una intensa picazón nocturna y pequeñas lesiones en la piel. Aunque en internet circulan imágenes exageradas sobre enormes túneles bajo la piel, la realidad es que estos son microscópicos y solo pueden apreciarse mediante exploración médica. Si presentas síntomas compatibles o varias personas en casa tienen la misma picazón, consulta con un profesional de la salud para recibir el tratamiento adecuado y evitar nuevos contagios.