Ten cuidado si duermes siempre del lado derecho: esto es lo que puede ocurrir

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¿Tienes la costumbre de dormir todas las noches sobre el lado derecho? Aunque para muchas personas esta posición resulta cómoda, existe una razón por la que frecuentemente se recomienda probar el lado izquierdo cuando aparecen molestias relacionadas con el reflujo nocturno.

En redes sociales circulan imágenes que aseguran que dormir del lado derecho provoca que los “jugos gástricos” suban directamente hacia el esófago. La explicación real es un poco más compleja y, sobre todo, no significa que dormir de ese lado sea peligroso para todas las personas.

Sin embargo, la postura corporal sí puede influir en determinados casos de reflujo gastroesofágico y acidez durante la noche.

¿Qué ocurre cuando dormimos del lado derecho?

Para comprenderlo hay que recordar que el estómago no se encuentra colocado de manera completamente vertical y simétrica dentro del abdomen.

Su forma y ubicación hacen que la gravedad pueda modificar la posición del contenido gástrico dependiendo de cómo se encuentre acostada una persona.

Cuando alguien susceptible al reflujo duerme sobre el lado derecho, el contenido del estómago puede permanecer en una posición que favorezca episodios de reflujo hacia el esófago.

Esto ayuda a explicar por qué algunas personas aseguran sentir más ardor después de acostarse sobre ese lado.

Dormir del lado izquierdo puede ayudar con el reflujo

La situación puede cambiar cuando una persona se coloca sobre el costado izquierdo.

Debido a la anatomía del estómago y su relación con el esófago, esta posición puede ayudar a mantener el contenido gástrico más alejado de la unión entre ambos órganos.

Por esa razón, diferentes investigaciones han encontrado que dormir sobre el lado izquierdo puede reducir la exposición del esófago al ácido en personas que padecen reflujo gastroesofágico nocturno.

¿Significa que dormir del lado derecho es malo?

No. Este es uno de los puntos más importantes.

Dormir sobre el lado derecho no significa automáticamente que estés dañando tu estómago ni que desarrollarás una enfermedad.

Muchas personas pueden dormir perfectamente de ese lado sin presentar ninguna molestia.

La recomendación de utilizar preferentemente el lado izquierdo tiene especial relevancia para quienes experimentan síntomas frecuentes de reflujo, particularmente después de acostarse.

¿Qué es realmente el reflujo gastroesofágico?

Entre el esófago y el estómago existe una estructura muscular conocida como esfínter esofágico inferior.

Normalmente funciona como una especie de barrera que permite que los alimentos lleguen al estómago y ayuda a impedir que su contenido regrese hacia el esófago.

Cuando esa barrera no funciona adecuadamente o se relaja en determinados momentos, parte del contenido gástrico puede ascender.

Esto es lo que conocemos comúnmente como reflujo.

La sensación de ardor es uno de los síntomas más conocidos

Una de las manifestaciones más características es una sensación de ardor que puede comenzar en la parte superior del abdomen o detrás del pecho.

Algunas personas también experimentan un sabor ácido o amargo en la boca.

Los síntomas pueden intensificarse después de comidas abundantes o al acostarse inmediatamente después de comer.

¿Por qué puede empeorar durante la noche?

Durante el día permanecemos gran parte del tiempo sentados o de pie.

La gravedad ayuda a mantener el contenido del estómago en su lugar.

Cuando nos acostamos, esa ayuda disminuye y determinadas posiciones pueden facilitar que el contenido gástrico alcance el esófago.

Por esta razón algunas personas que durante el día prácticamente no sienten molestias comienzan a experimentar ardor después de acostarse.

Cenar y acostarse inmediatamente puede empeorar las molestias

La postura no es el único factor.

Acostarse poco después de una comida abundante puede aumentar las probabilidades de experimentar reflujo.

Para quienes sufren este problema regularmente, puede ser útil evitar acostarse inmediatamente después de cenar y dejar pasar varias horas antes de dormir.

Las comidas abundantes también pueden influir

Un estómago muy lleno puede favorecer episodios de reflujo en personas susceptibles.

Por eso algunas personas experimentan molestias especialmente después de cenas abundantes.

Identificar qué situaciones desencadenan los síntomas puede ser más útil que eliminar alimentos indiscriminadamente.

No todas las personas tienen los mismos desencadenantes

Chocolate, café, alcohol, alimentos muy grasosos, picantes y determinadas bebidas pueden empeorar los síntomas en algunas personas.

Sin embargo, esto no significa que todos esos productos deban eliminarse automáticamente de la dieta de cualquier persona con acidez ocasional.

La tolerancia individual puede variar considerablemente.

Elevar ligeramente la parte superior del cuerpo puede ayudar

Cuando el reflujo ocurre principalmente durante la noche, otra estrategia utilizada consiste en elevar la cabecera de la cama.

La intención es aprovechar la gravedad para dificultar que el contenido gástrico alcance el esófago mientras la persona duerme.

Simplemente utilizar muchas almohadas no siempre produce el mismo efecto, porque puede flexionar el abdomen sin elevar adecuadamente el torso.

¿Qué posición debería elegir para dormir?

Si no tienes reflujo ni ninguna condición médica que requiera una postura determinada, generalmente puedes dormir en la posición que te resulte más cómoda.

Pero si experimentas acidez o reflujo durante la noche, probar el costado izquierdo puede ser una medida sencilla que ayude a disminuir las molestias.

También resulta importante observar si existe una relación entre los síntomas, el horario de las comidas y la posición utilizada para dormir.

No todo dolor o ardor en el pecho es reflujo

Este punto merece especial atención.

Aunque el reflujo puede provocar una sensación de ardor detrás del pecho, existen otras condiciones capaces de producir molestias similares.

Un dolor intenso o nuevo en el pecho, especialmente si aparece acompañado de dificultad para respirar, sudoración, mareos o malestar importante, requiere atención médica inmediata y no debería atribuirse automáticamente a una indigestión.

¿Cuándo deberías consultar a un profesional?

Experimentar acidez ocasional después de una comida abundante es relativamente frecuente.

Sin embargo, cuando el reflujo aparece repetidamente, interrumpe el sueño, provoca dificultad para tragar o persiste durante un periodo prolongado, conviene solicitar una evaluación médica.

El reflujo frecuente puede necesitar cambios específicos en los hábitos y, en determinados casos, tratamiento indicado por un profesional.

La imagen viral simplifica demasiado lo que realmente sucede

La ilustración compartida en redes intenta explicar de manera visual por qué dormir de un lado podría influir en el reflujo.

La idea general tiene cierto fundamento, pero el funcionamiento real del aparato digestivo es considerablemente más complejo que el mostrado en un dibujo.

No debes interpretar la imagen como una advertencia de que dormir del lado derecho necesariamente provocará daños en tu organismo.

Entonces, ¿debo dejar de dormir del lado derecho?

Si duermes cómodamente sobre ese costado y no experimentas síntomas, no existe motivo para alarmarte únicamente por una publicación de internet.

En cambio, si notas que después de cenar y acostarte sobre el lado derecho aparecen ardor, regurgitación o sabor ácido, puedes probar dormir sobre el costado izquierdo y observar si existe mejoría.

La posición al dormir puede ser solamente una pieza dentro de un conjunto mucho mayor de hábitos relacionados con el reflujo.

Conclusión

Dormir sobre el lado derecho no es automáticamente perjudicial. Sin embargo, en personas que sufren reflujo gastroesofágico, esta postura puede favorecer o prolongar determinados episodios nocturnos.

El lado izquierdo puede resultar más favorable para algunas personas debido a la anatomía del estómago y a cómo actúa la gravedad mientras permanecemos acostados.

Por eso, si frecuentemente despiertas con ardor, sabor ácido o molestias digestivas, presta atención no solamente a lo que comes, sino también a cuándo te acuestas y en qué posición duermes.

Y si los síntomas son frecuentes o intensos, lo adecuado es consultar a un profesional sanitario en lugar de depender únicamente de remedios o recomendaciones encontradas en redes sociales.