Doña Dominga salió a vender cemitas y perdió la vida por un robo de apenas 90 pesos

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Una historia profundamente dolorosa ha generado indignación en Puebla y en redes sociales. Dominga Pérez Comisario, conocida cariñosamente como Doña Dominga, perdió la vida después de ser atacada cuando regresaba a su hogar tras una jornada vendiendo cemitas en San Salvador Chachapa, Amozoc. La cantidad que presuntamente le quitaron durante el asalto fue de apenas 90 pesos.

La adulta mayor había salido, como acostumbraba, a ganarse la vida mediante su pequeño comercio. Esa noche caminaba apoyándose en un bastón y llevaba consigo la canasta utilizada para vender sus productos. Cámaras de seguridad registraron parte de su recorrido y también a un hombre que aparentemente la seguía antes de que ocurriera la agresión.

Lo que provoca mayor indignación es que, según los reportes disponibles, Doña Dominga entregó el dinero que llevaba y aun así fue atacada. Posteriormente, los servicios de emergencia confirmaron que ya no presentaba signos vitales. La Fiscalía General del Estado de Puebla abrió una investigación para esclarecer completamente el crimen y localizar al responsable.

La pregunta que comenzó a repetirse entre familiares, vecinos y usuarios de internet resulta inevitable: ¿cómo puede terminar una vida por apenas 90 pesos?

¿Quién era Doña Dominga?

Dominga Pérez Comisario era una adulta mayor conocida en San Salvador Chachapa por su esfuerzo y constancia. A pesar de su edad, continuaba trabajando y obtenía ingresos mediante la venta de cemitas.

Los reportes más recientes la identifican con 82 años, aunque algunas publicaciones difundidas después del crimen mencionaron 83 e incluso 84 años. Infobae señaló expresamente que existe una discrepancia en las versiones sobre su edad, aunque una esquela familiar indicó que había cumplido 82 años.

El detalle que volvió todavía más dolorosa la historia es que el crimen habría ocurrido precisamente el día de su cumpleaños, el 4 de agosto de 2026.

Quienes la conocían la describieron públicamente como una mujer trabajadora y cercana a la comunidad. Su rutina consistía en salir con su canasta, vender sus cemitas y regresar a casa al terminar la jornada.

¿Qué ocurrió realmente con Doña Dominga?

Los hechos ocurrieron durante la noche del 4 de agosto de 2026 en la junta auxiliar de San Salvador Chachapa, perteneciente al municipio de Amozoc, Puebla. La agresión habría ocurrido aproximadamente a las 21:00 horas, en la colonia 21 de Marzo. :contentReference[oaicite:6]{index=6}

Doña Dominga regresaba a casa después de terminar sus ventas del día. Caminaba utilizando un bastón y llevaba consigo la canasta con la que realizaba su trabajo.

Grabaciones de cámaras de seguridad que posteriormente comenzaron a circular en redes sociales muestran a la mujer transitando por calles de la zona mientras un individuo aparentemente la seguía. :contentReference[oaicite:7]{index=7}

Según la información preliminar reunida durante la investigación, el hombre terminó interceptándola y le exigió el dinero que llevaba.

La cantidad era de aproximadamente 90 pesos mexicanos, producto de su jornada vendiendo cemitas. La mujer habría entregado el dinero, pero el agresor posteriormente la golpeó con una piedra. :contentReference[oaicite:8]{index=8}

Vecinos solicitaron ayuda cuando encontraron a la adulta mayor tendida en la vía. Paramédicos acudieron al lugar y confirmaron que ya no contaba con signos vitales. :contentReference[oaicite:9]{index=9}

La necropsia reveló la causa del fallecimiento

Personal de la Fiscalía General del Estado acudió posteriormente para realizar las diligencias correspondientes.

El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para los estudios legales necesarios.

De acuerdo con la información divulgada sobre la investigación, la necropsia determinó que la causa del fallecimiento fue un traumatismo craneoencefálico. :contentReference[oaicite:10]{index=10}

El caso comenzó entonces a investigarse formalmente como un homicidio relacionado inicialmente con el robo del dinero que la comerciante había ganado durante aquel día.

90 pesos: la cantidad que provocó indignación nacional

La cifra se convirtió rápidamente en el elemento más impactante de toda la historia.

Doña Dominga había pasado horas trabajando para obtener ingresos mediante la venta de cemitas. Al finalizar su jornada únicamente llevaba alrededor de 90 pesos.

Para muchas personas esa cantidad podría parecer pequeña. Para ella representaba el resultado de su trabajo.

La indignación creció cuando se conoció que, según las primeras investigaciones, la mujer entregó voluntariamente el dinero y aun así fue atacada. :contentReference[oaicite:11]{index=11}

Fue entonces cuando comenzaron a difundirse mensajes preguntando: “¿Una vida vale 90 pesos?”

La respuesta es evidente. Ninguna cantidad económica puede justificar una agresión y mucho menos la pérdida de una vida.

Las cámaras de seguridad podrían ser claves para identificar al responsable

Uno de los principales elementos disponibles para las autoridades son las imágenes captadas antes del ataque.

Según los reportes, en ellas aparece un hombre que aparentemente siguió a Doña Dominga por varias calles. :contentReference[oaicite:12]{index=12}

Información posterior describió al sospechoso como un hombre de complexión robusta y estatura media que utilizaba gorra, mochila, playera clara y pantalón oscuro. :contentReference[oaicite:13]{index=13}

Estas imágenes pueden resultar especialmente importantes para reconstruir el recorrido realizado tanto por la víctima como por la persona investigada.

Las cámaras ubicadas en viviendas, establecimientos comerciales y calles cercanas también podrían aportar nuevas grabaciones que permitan identificar rutas de escape o características adicionales del sospechoso.

La Fiscalía de Puebla mantiene abierta la investigación

Hasta la última actualización consultada, la Fiscalía General del Estado de Puebla mantenía abierta la carpeta de investigación y no había informado oficialmente sobre personas detenidas. :contentReference[oaicite:14]{index=14}

También comenzó a circular una versión según la cual uno de los posibles sospechosos podría ser un familiar de la víctima debido a aparentes similitudes físicas con la persona registrada por las cámaras.

Sin embargo, este punto debe tratarse con especial precaución: esa versión no había producido una captura ni una identificación oficial confirmada por las autoridades hasta el momento de los últimos reportes. :contentReference[oaicite:15]{index=15}

Por ello, no resulta responsable señalar públicamente a una persona específica mientras la Fiscalía no confirme su participación.

Familiares y vecinos exigen justicia

El crimen provocó una fuerte reacción en San Salvador Chachapa.

Familiares, vecinos y personas que conocían a Doña Dominga comenzaron a exigir que el caso no quedara impune.

La indignación se vio reforzada por las imágenes donde aparece la adulta mayor caminando lentamente con su bastón y su canasta después de una jornada de trabajo.

Para quienes convivían con ella, aquellas fotografías representan sus últimos momentos realizando una rutina que probablemente había repetido muchas veces: trabajar y regresar a casa.

Así fue el último adiós a Doña Dominga

Después de completar los procedimientos correspondientes, familiares y vecinos realizaron las ceremonias para despedirla.

Doña Dominga fue sepultada en el panteón ejidal de San Mateo Mendizábal, Puebla. :contentReference[oaicite:16]{index=16}

Decenas de personas participaron en la despedida portando flores y veladoras. También hubo música de mariachi durante el recorrido realizado en memoria de la comerciante. :contentReference[oaicite:17]{index=17}

La carroza se dirigió primero al Templo de San Mateo Apóstol, donde familiares, amigos y vecinos participaron en una ceremonia religiosa antes de acompañarla hasta el cementerio. :contentReference[oaicite:18]{index=18}

Uno de los elementos que más llamó la atención durante la despedida fue la presencia de la canasta con la que vendía sus cemitas, un objeto que terminó convirtiéndose en símbolo de una vida dedicada al trabajo. :contentReference[oaicite:19]{index=19}

Una adulta mayor que todavía salía a trabajar

La historia también ha generado una reflexión sobre la situación de numerosos adultos mayores que continúan trabajando para obtener ingresos.

A sus 82 años, Doña Dominga todavía salía de casa para vender alimentos.

Su historia no es únicamente la de una víctima de un crimen. También refleja la realidad de personas que, aun en edades avanzadas, mantienen actividades económicas informales para sostenerse.

En su caso, aquel esfuerzo cotidiano terminó exponiéndola a una situación de extrema vulnerabilidad durante su regreso nocturno a casa.

La vulnerabilidad de los adultos mayores ante los delitos

Las personas mayores pueden enfrentarse a dificultades adicionales al momento de escapar o defenderse de una agresión.

La movilidad limitada, problemas visuales, menor fuerza física o necesidad de utilizar bastones y otras ayudas pueden reducir su capacidad de reacción.

Doña Dominga caminaba precisamente con ayuda de un bastón cuando fue registrada por las cámaras antes de la agresión. :contentReference[oaicite:20]{index=20}

Casos como este muestran la importancia de fortalecer la seguridad en zonas donde adultos mayores deben desplazarse diariamente.

¿Qué dicen las autoridades sobre el caso?

La Fiscalía General del Estado intervino después del hallazgo de la víctima, realizó el levantamiento del cuerpo e inició las investigaciones correspondientes. :contentReference[oaicite:21]{index=21}

La principal línea reportada hasta ahora apunta hacia un robo.

Sin embargo, todavía corresponde a las autoridades determinar el móvil definitivo, identificar plenamente al responsable y establecer mediante pruebas cómo ocurrieron cada uno de los acontecimientos.

Hasta la última información disponible, no se había reportado oficialmente una detención. :contentReference[oaicite:22]{index=22}

Qué falta por esclarecer

A pesar de que ya existe una reconstrucción preliminar, permanecen interrogantes importantes.

Una de ellas es la identidad del agresor.

También debe determinarse si conocía previamente las rutinas de Doña Dominga o si el ataque fue completamente circunstancial.

La investigación deberá establecer igualmente cómo seleccionó a la víctima, durante cuánto tiempo la siguió y qué ocurrió inmediatamente después de la agresión.

Las grabaciones de seguridad pueden ser fundamentales para responder estas preguntas.

La importancia de no difundir acusaciones sin confirmar

Después de crímenes que generan una fuerte respuesta social, es frecuente que comiencen a circular nombres y fotografías de supuestos responsables.

Sin embargo, compartir identificaciones sin una confirmación oficial puede provocar acusaciones contra personas inocentes y entorpecer una investigación.

En este caso existe una versión sobre un posible vínculo familiar del sospechoso con la víctima, pero las autoridades no habían confirmado oficialmente esa identidad. :contentReference[oaicite:23]{index=23}

Por ello, cualquier señalamiento debe esperar a que existan elementos verificables.

Posibles consecuencias de una agresión contra adultos mayores

1. Mayor riesgo de lesiones graves

Con la edad, determinadas lesiones pueden tener consecuencias más severas debido a cambios en huesos, músculos y otros tejidos.

Una caída o golpe que en una persona joven podría producir una lesión moderada puede representar un riesgo mucho mayor para un adulto mayor.

2. Impacto emocional sobre toda una comunidad

Cuando la víctima es una persona conocida por realizar diariamente actividades comerciales en un barrio, su ausencia puede sentirse inmediatamente.

Vecinos que estaban acostumbrados a verla dejan de encontrarse con ella y comienzan a relacionar espacios cotidianos con el crimen ocurrido.

3. Sensación de inseguridad entre otros adultos mayores

Casos de esta naturaleza pueden provocar temor entre otras personas que realizan actividades similares, especialmente cuando necesitan regresar solas a sus hogares durante la noche.

Qué recomiendan los especialistas en seguridad comunitaria

Sin responsabilizar jamás a una víctima por un delito sufrido, existen medidas comunitarias que pueden ayudar a reducir riesgos.

Una mayor iluminación pública, cámaras funcionando correctamente, vigilancia en horarios de baja circulación y redes vecinales de apoyo pueden aumentar la seguridad de personas vulnerables.

También resulta útil que adultos mayores que trabajan durante la noche tengan, cuando sea posible, acompañamiento para regresar a casa.

Estas medidas no sustituyen la responsabilidad de las autoridades de garantizar seguridad, pero pueden servir como apoyo adicional.

Por qué la historia de Doña Dominga se volvió viral

La cifra de 90 pesos provocó una reacción inmediata.

El contraste entre el valor económico del robo y la gravedad del desenlace generó indignación.

También influyeron las imágenes de Doña Dominga realizando su rutina habitual: una mujer mayor, con bastón y canasta, regresando después de trabajar.

Cuando posteriormente se conoció que el crimen habría ocurrido el mismo día de su cumpleaños, el impacto emocional aumentó todavía más. :contentReference[oaicite:24]{index=24}

En pocas horas comenzaron a aparecer publicaciones exigiendo justicia y preguntando cómo alguien podía atacar a una mujer de esa edad después de quitarle una cantidad tan pequeña.

Las redes sociales también pueden ayudar a una investigación

La difusión de imágenes de cámaras puede contribuir a encontrar testigos o nuevas grabaciones.

Una persona puede reconocer determinadas prendas, rutas o características físicas del sospechoso.

Sin embargo, cualquier información relevante debería entregarse directamente a las autoridades.

Las redes sociales no deben convertirse en tribunales donde personas sean declaradas culpables únicamente por rumores.

Una historia que va mucho más allá de 90 pesos

Reducir el caso únicamente al monto robado también puede ocultar quién era la víctima.

Doña Dominga tenía una familia, vecinos que la conocían, una rutina de trabajo y una vida construida durante más de ocho décadas.

Los 90 pesos representan el aspecto que provocó indignación pública, pero la verdadera pérdida es una vida humana.

Su canasta de cemitas, presente durante la despedida, terminó simbolizando el esfuerzo que mantuvo hasta sus últimos días. :contentReference[oaicite:25]{index=25}

Conclusión

Dominga Pérez Comisario, de 82 años, perdió la vida la noche del 4 de agosto de 2026 en San Salvador Chachapa, Amozoc, Puebla, después de ser víctima de un asalto cuando regresaba de vender cemitas. :contentReference[oaicite:26]{index=26}

Según la investigación preliminar, el agresor le quitó aproximadamente 90 pesos, correspondientes a las ganancias que llevaba después de trabajar. Aunque Doña Dominga entregó el dinero, posteriormente fue atacada. :contentReference[oaicite:27]{index=27}

Paramédicos confirmaron su fallecimiento y la necropsia estableció como causa un traumatismo craneoencefálico. La Fiscalía General del Estado de Puebla mantiene abierta la investigación. :contentReference[oaicite:28]{index=28}

Hasta la última información disponible, no había una persona detenida oficialmente por el crimen, aunque las cámaras de seguridad captaron a un sospechoso siguiendo a la adulta mayor antes del ataque. :contentReference[oaicite:29]{index=29}

Familiares, amigos y vecinos despidieron posteriormente a Doña Dominga entre flores, música y llamados de justicia. La canasta con la que vendía cemitas estuvo presente durante el último adiós. :contentReference[oaicite:30]{index=30}

La pregunta que ha acompañado la historia —“¿una vida vale 90 pesos?”— tiene una respuesta que no admite discusión: ninguna cantidad de dinero puede justificar la violencia ni devolver una vida perdida.

Ahora la exigencia de quienes conocieron a Doña Dominga es clara: que las investigaciones avancen, que el responsable sea identificado mediante pruebas y que el caso no quede impune.